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- Posición del producto en el mercado interno.
- Ventajas comparativas con relación a otros productos (calidad, precio, marca, empaque y presentación, etc.).
- Requisitos para la adaptación del producto en el mercado objetivo.
- Situación de las patentes (protección legal).
- Capacidad de servicio post-venta.
- Niveles de aceptación por el consumidor o usuario.
Cuando la meta sea desarrollar exportaciones, es fundamental realizar una profunda investigación para determinar sí las características de calidad, presentación y empaque del producto le permitirán adaptarse a los nuevos mercados, conformando una estructura de precios competitivos, si no fuera así la empresa debe tener la disposición al cambio mediante la re-ingeniería de la organización.
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